domingo, agosto 23, 2009

El escape de Henry "Box" Brown

Henry "Box" Brown (1815-1879) fue un esclavo que logró escapar a la libertad, enviándose a sí mismo como entrega postal hacia el estado abolicionista de Filadelfia, permaneciendo dentro de una caja de madera que supuestamente contenía víveres. Luego de su arriesgada hazaña se convirtió en un destacado conferencista.

Henry "Box" Brown

Nació hijo de esclavos en 1815 en Louisa County, Virginia. En 1830, a la edad de 15 años Henry fue enviado por sus amos -en calidad de préstamo- a la ciudad de Richmond para trabajar en una fábrica de tabaco. Allí conoció y se enamoró de otra esclava, Nancy, con la cual se casó y procreó tres hijos.
Brown utilizaba todo su salario para pagar mensualmente al amo de Nancy por su carta de libertad, sin embargo, en 1848, su esposa e hijos fueron vendidos a un comerciante de esclavos y enviados a Carolina del Norte. Brown no pudo hacer nada para evitarlo, pero juró que volverían a estar juntos algún día.
En esos momentos recordó lo que su madre lo que su madre siempre le había dicho desde que era un niño, que un esclavo no era dueño de su propio destino, y que sólo cuando sea libre podría tomar decisiones por sí mismo.

Este episodio marcó tanto su vida, a tal punto que se dio cuenta de que la libertad no le llegaría de otra forma que no sea escapando, y se decidió a hacerlo.
Con la ayuda de un amigo, un ex esclavo llamado James Smith y en complicidad de un tendero blanco llamado Samuel Smith, Brown ideó un plan para enviarse a sí mismo a Filadelfia dentro de una caja, como si fuera un lote de mercadería.
Brown tenía ahorrados 166 USD, de los cuales pagó 86 USD a Samuel Smith, para que lo contactara con James Miller McKim, un abogado antiesclavista que recibiría en esa ciudad el paquete.
El sueño de Henry era ser libre en Filadelfia, y allí ponerse a trabajar duro para poder comprar la libertad de su amada Nancy y la de sus hijos.

El plan se puso en marcha. Henry se quemó a propósito la mano con aceite para poder faltar a su trabajo y ser empaquetado dentro de la caja de madera, a la que apenas le hicieron cuatro agujeros para que le suministraran aire.


Durante el viaje, que empezó el 29 de marzo de 1849, la caja, con Brown adentro viajó por diferentes medios: en furgón, por ferrocarril, barco, furgón de nuevo, ferrocarril, ferry, ferrocarril otra vez y por último en otro furgón hasta su entrega a domicilio.
Ustedes saben que siempre los estibadores colocan la mercadería, sean cajas, sacos o contenedores a la buena de dios, bruscamente, al revés o de lado, y eso no ha cambiado hasta ahora, pero aún así, Henry siempre se mantuvo estoicamente en silencio, sin dar la menor pista de que iba dentro.
¿Saben? Yo padezco de claustrofobia desde niño y no puedo permanecer por mucho tiempo en lugares cerrados. De hecho empiezo a preocuparme si un ascensor va muy lento o demora en abrir, por eso aplaudo esta hazaña, porque debe haber sido difícil, muy difícil el ser manipulado de esa manera en una caja sin perder la cordura durante las 37 horas que duró su viaje.

A su llegada a Filadelfia, la caja que contenía a Henry Brown fue recibida por Miller McKim y otros miembros del Comité de Vigilancia que era una especie de organismo clandestino de defensa de los DDHH en el siglo XIX.
Dicen que lo primero que pronunció Brown al ser abierta la caja delante de todos fue un sonoro: "- ¿Qué tal, señores?" y acto seguido cantó un salmo de la Biblia que había seleccionado previamente para el momento de su libertad.

Litografía de la época mostrando la hazaña de Brown

Henry Brown se convirtió pronto en un famoso activista de la Anti-Slavery Society y desde su hazaña fue conocido como Henry “Box” Brown.

En aquella época fue muy admirado por su curiosa forma de lograr la libertad, lo que hizo que se publicaran dos versiones de su biografía, “Narrativa de la vida de Henry Box Brown”, una en Boston en 1849 y otra en Inglaterra en 1850.
Aprovechando su fama también publicó una conmovedora historia titulada "Espejo de la Esclavitud" en la que exhibió un panorama completo de las barbaridades que vio y le tocó vivir en los estados esclavistas del noreste de la Unión Americana.

Ya casi había reunido el dinero necesario para comprar otra vez la libertad de su amada Nancy y de sus hijos a quienes no veía hace dos años. Todo marchaba viento en popa, hasta que abruptamente se vio obligado nuevamente a huir, ya que se aprobó la Ley de Esclavos Fugitivos de 1850, según la cual, en su condición de fugitivo y agitador, su cabeza tenía un alto precio para los cazadores de esclavos.

Para poner a salvo su vida, Brown parte hacia Inglaterra, país que ya había abolido la esclavitud y lo recorre durante algunos años por pueblos y aldeas con su discurso antiesclavista. En este país era conocido como el esclavo que escapó por correo lo que le permitía de vez en cuando dictar charlas para ganar algún dinero. Después acabó convirtiéndose en hipnotista y hasta fue mago de ferias; a la final cualquier trabajo era bueno sobre todo en un continente extraño.
Cuando se dio cuenta, ya habían pasado 25 años desde que llegó a Inglaterra, y decidió volver a su patria en 1875, pero ya era demasiado tarde para buscar a Nancy y sus hijos, puesto que mientras estuvo en Europa, Henry volvió a casarse y formó una nueva familia con la cual regresó a USA.

Monumento conmemorativo en Richmond

Como ya sabemos, los americanos tienen la costumbre de hacer monumentos conmemorativos de todo. El monumento a Henry “Box” Brown se encuentra se encuentra en una plaza de Richmond, Virginia. Es una caja metálica con las dimensiones exactas de la original que transportó al ex esclavo.

Decía el político español Manuel Azaña: "La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres"
Lo triste de esta historia es que Brown jamás volvió a saber de su primera esposa ni de sus hijos, y éste apenas es sólo un caso de los de miles de familias que fueron despojadas, separadas para siempre por la esclavitud. De madres, hijos y hermanos que ni siquiera llegaron a conocerse.

Fuentes:
EncyclopediaVirginia.org
African America History


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45 comentarios:

Lara dijo...

El otro día vi un documental sobre la esclavitud en personas de color y no daba crédito a lo que veía. No lo entiendo, como se puede hacer eso por el simple hecho de ser de otra raza.
Muuuuuuacks!

TORO SALVAJE dijo...

Lástima que no pudiera reunirse con los suyos.

Y pensar que eso pasaba no hace tanto...

Cuánto dolor.

Saludos.

Anónimo dijo...

Te he leido con atencion, ignoraba esta historia y aplaudo que no exista mas el esclavage! Gracias por escribir tan bonito. Saludos.

Mr. TAS dijo...

impresionante, realmente impresionante.
una historia fantástica!

Chaulafanita dijo...

Por un lado la historia tiene momentos felices, cuando logra escapar y momentos de esperanza cuando promete volver por su familia pero en general la historia me parece bien dramática y real. Que triste ser separado de ru familia, de verdad es triste.
Gracias por seguirnos mostrando relatos tan interesantes.
Saludos.
Atte.
Julia.

Javier dijo...

yo había escuchado algo de él y ahora que lo escribes me lo hiciste recordar harto...

mjormy dijo...

Es triste que la libertad de este hombre haya sido reconocida como hazaña, siendo en realidad un derecho. Se ve que el hombre tenía mucha fe y confianza en Dios, ya que durante su encierro pensó en un salmo para el momento de su libertad, supongo que hallaba en aquello su fortaleza. Por otro lado, en otras historias de separación de la familia, la persona que logra escapar no descansa hasta encontrarla y a veces muere sin lograrlo, por eso me sorprendió un poco que rehiciera su vida y formara otra familia. Y si ya casado los encontraba??? En fin, nadie debería ser separado de esa manera de su familia, pagar por tu libertad??? Qué terrible.
Un abrazo Carlitos ;)

La Negra dijo...

Qué buena forma de narrar la historia! Creo que me volveré asidua a este blog. Un beso.

Steki dijo...

Uála, qué historia!
Tiempo sin pasar por aquí, amigo.
Con el cariño de siempre,
BACI, STEKI.

Anónimo dijo...

Cuando se dio cuenta, ya habían pasado 25 años??? Jugarse la vida de esa manera en la caja para luego....volver casado!!
Cuánto deben haber sufrido!

Saludos

Melina

Nati Wolf dijo...

Lo que uno es capaz de hacer con tal de conseguir libertad no? totalmente admirable. Al igual que tu, creo que a mi me daría pánico estar encerrada así, aunque ya superé mi miedo a los ascensores desde aquellas que me quedé atrapada en una por casi media hora, fue horrible! Ahora imagínate estar en un caja con poco aire, porque no creo que esos pocos huequitos le dieran mucho para respirar, pero sobre todo es la incomodidad, no?

Chévere leerte de nuevo, había estado un poco ausente del mundo 2.0 así que espero reintegrarme, luego de mi cansado viaje hacia Perú.

Saludos =)

Clara y Pepe (los Chuquis) dijo...

Realmente toda una hazaña, la de este hombre. ¡Qué corajudo! Hay que tener en cuenta que si lo llegaban a descubrir, quizás lo torturaban hasta matarlo.
Saludos.

Angélica dijo...

Carlitos ve a mirar mis chocos!!!

Dragonfly dijo...

La libertar no tiene precio,... y este hombre fue capaz de poner hasta en peligro su vida con tal de ser libre...

Besos ;)

Angélica dijo...

¿Ves? Otro juramento de un hombre en vano jajajá.

La historia es triste. Me recordó Raíces, una película que siempre me gustó. Tanta maldad del hombre!!!

Parece que siempre me hago preguntas extrañas mi Carlos poque me pregunto qué habría pasado si el hombrecito se hubiese quedado de cabeza? se le habría ido la sangre a la cabeza... aunque la caja se ve como si hubiese podido ir sentado. Y llevaría alguna almohadita yo creo. Aunque la caja debería haber dicho "Frágil" y con los monos de las copas pa arriba pa que no lo pusieran de cabeza o ni eso respetan los estibadores?

Bueno, besitos mi Carlitos. Me voy a dormir.

Belén dijo...

Y encima no supo nada de su mujer?

Jo, qué pena!

Besicos

Carlos dijo...

Angélica: ¿Sabes? es muy válida tu pregunta, y de hecho está en los textos que traduje para el post.
Henry Brown cuenta textuatmente: "que hubo una parte del trayecto que fue especialmente insoportable ya que le tocó viajar boca abajo y sentía que la cabeza le estallaba y que los ojos se le iban a salir debido a la presión".

Hay muchas cosas que no puedo poner en un post porque supongo que se harían demasiado largos y aburridos, por eso me gustan las preguntas como la tuya.

Besos querida Angie. Ya vi tus deliciosos chocolates y me hiciste antojar.

M. dijo...

Que angustia doble me ha entrado! primero la caja, y después tantos años luchando para nada? desde el extranjero nunca pudo abogar por la libertad de su familia? Imagino a su mujer cual Penelope...y lo que más me chocó fueron sus variopintos trabajos... en tiempos de crisis se agudiza el ingenio jeje. En todo caso es una historia triste... tantas familias separadas...en fin. Besitos

Amorexia. dijo...

tuvo la libertad de olvidar a su amada y a sus hijos. Quién sabe que abrá sido de ellos?

Deshora.

Hipatia dijo...

Preciosa y conmovedora historia, Carlos. La verdad es que se me plantean muchas preguntas sobre cómo sobrevivió ahí dentro, alimentos, agua y otras "necesidades" ineludibles que quizá lo habrían delatado. Pero todo salió bien.
No entiendo cómo el ser humano "blanco" no está todavía pidiendo perdón por todo aquello; se hizo tanto daño, y se sigue haciendo camuflado con otras actividades y nombres...
¿Qué es eso de creerse ser "mejores" o superiores y utilizar la civilización "modélica" como excusa para imponer una cultura y una moral, expoliando territorios y pisoteando la dignidad de seres humanos libres? Brrrr!(Caramba, si me descuido acabo dando un discurso, me voy cabreando y me emociono jajajaj).
Bien por la historia , Carlos.
Muchas gracias, amigo.
Un beso grande, desde la nave de los sueños.

GABU dijo...

Que historia màs apasionante!!!

Desconocìa que alguien pudiera hacer tremenda hazaña!!

P.D.:Làstima que no pudo cumplir su sueño màs anhelado... :(

Sabès??
Me quiero quedar con esa sublime frase "La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres"

Pensar que muchos de nosotros somos libres frente al mundo y no sabemos las màs de las veces què hacer con nuestro precioso tiempo,no??

BESITOPS

Situco dijo...

pensando como tratan las maletas en los aviones... imagino la de golpes que debió llevar...

abrazotes amigo

JASVI dijo...

Que historia, mientras la leía no podía dejar de pensar en otra cosa:
Soy claustrofobica!

Te juro que aun sigo jalando aire de solo pensarlo.

Que hombre, que valor, que mal que no se reencontara con Nancy.

Gizela dijo...

Que linda historia Carlos!!!
Lastima que no terminó, como en los cuentos de hada.Pero difícil que hubiese sido así.La cruenta realidad de los esclavos, se lee fácil en papel, pero fue descarnada y cruel.
Es que los seres humanos hemos sido animales de todo tipo en el devenir de la historia, y muy actualmente lo seguimos siendo en algunas regiones de nuestro planeta.
Un besote enorme y linda semana.
Gizz

DANI dijo...

Joder! realmente estos temas cuando tienes hijos se te clavan en el corazón. La sola posibilidad de perder de vista a quien yo se, me haría morir de pena.

Un abrazo

Antonio Torres Rodríguez dijo...

De todas maneras, por muy duro, que se supone fuera el trayecto, supongo la aventura como de lo más relajado que le pudo pasar a este hombre en su vida.
Saludos, Carlos.

Mariluz dijo...

No me quiero ni imaginar encerrada en una caja... ¡por todos los confucios, que agobio!
esa frase de M.Azaña encabeza mi página web, qué casualidad :-))
un abrazo

Ka-tica dijo...

me encantó!
definitivamente lo que nos hace capaces de lograr lo que queramos es la fe! (como leia a santiago ayer!)... la fe en uno mismo y en su historia personal!!!!
siempre me ha llamado la atencion esas historias en las que se separan dos personas que se aman durante muchos años... y los finales son tan diversos como los colores!
pero creo que si alguna vez me tocara separarme de un extraño al que ame, no podria olvidar esa necesidad de volver a estar con el, ni aunque pasen 25 años!!!!
(y me recuerdo del naufrago inevitavblemente!)...
y supongo que en esa epoca, todas las historias de amor eran de principes y princesas, heroes qe luchaban hasta por lo que hoy desperdigamos!
Un besito Carlos!

lopillas dijo...

Gracias a la vida que me ha dado tanto...
Qué buen blog tienes Carlos.
Un abrazo conmovido

Georgells dijo...

Hola Carlos!

La narración del escape de Brown es emocionante, sin duda. Me hace reflexionar sobre lo que varios comentarios afirman: que la libertad es un derecho.

En la larga historia del mundo, esa afirmación ha brillado por su ausencia y hasta hace apenas un par de siglos es que se comenzó a considerar.

Box Brown vivió en una época en que la libertad no era un derecho: era un triunfo y él hizo todo por conseguirla. Literalmente, la ganó para sí.

Un abrazo!

G.

Angélica dijo...

Que rico que había una respuesta para mí, se agradece mi querido Carlos (cuando vaya a verlo le llevaré una caja de chocolates caseros pa que se coma solito jejeje). Besos.

ElPoeta dijo...

Una vez más nos traes una historia interesante y aleccionadora. Gracias, Carlos y un abrazo,
V.

Mary Lovecraft dijo...

triste y conmovedora historia llena de valentía

lo siento por la primera mujer e hijos de Brown, tal vez tuvo que ser así

y por supuesto, totalmente de acuerdo con Azaña

¡un beso grande Carlos!

Maruja Prewitt dijo...

Oye! Me encanto tu blog! Muy informativo y entretenido!

Con respecto a la historia que cuentas es triste saber que cosas asi pasaron y siguen pasando! Muy clandestinamente pero siguen pasando!

Un gran abrazo desde Venezuela.

Santiago Diaz Valdez dijo...

Muy bueno amigo!!
tanto tiempo!!!!!
lo veo en otras cibers estaciones pero aca hace much q no pasaba
lo saludo con afecto!!

Bosco dijo...

Que irracionales somos a veces, que nos ahogamos a nosotros mismos con leyes que nos atan a la nada.

El Hippie Viejo dijo...

Estimado Carlos!
has contado una historia
fascinante!
La explotación del hombre por el hombre, un horror!

Si
LA LIBERTAD ES UN DERECHO INALIENABLE!

Te dejo un abrazo Grande y...

aguante "La Liga"


Adal

Carlos dijo...

Carlitos, la libertad es un impulso indetenible. Sólo los que han sido privados de ella, conocen el tamaño de la herida de su pérdida.

(pensaba, suerte que no pasó en la Argentina, porque como anda el correo por aquí, esa caja todavía estaría dando vueltas) :)

Un gran abrazo.

©Claudia Isabel dijo...

Amigo, un placer leer esta historia...tenés esa facilidad para captar la atención, interesandonos siempre.
Un abrazo inmenso guapo.

Bitter dijo...

Volki, usté siempre haciendome entretebnida mi lectura blogger, la esclavitud es perra!!!
calugazos

Gabiprog dijo...

Pues tienes razón, cuando tu articulo se centraba en su historia en Inglaterra andaba yo pensando como estarían creciendo sus hijos, ajenos al sobrevivir del padre.

Saludos.

esteban lob dijo...

Hola Carlos:

¿Tuvo esta apasionante historia un final feliz?
Dada la época, tal vez sí.
Pero queda inserto en ella el dolor de Henry de no haber sabido nunca más de su primera esposa y de sus hijos.

Abrazo.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

La esclavitud que aún hoy en día se práctica en diferentes lados del mundo, es un acto vil y despreciable contra la dignidad y los derechos humanos.

En verdad no solo admiro a este hombre que logro buscar su propia libertad, sino a todos aquellos que luchaban en esos años contra tan perversa práctica.

Hoy las cosas han cambiado tanto, Obama está en la presidencia de la mayor potencia económica y militar del mundo, pero esto no nos hace olvidar estas hazañas que parecían pequeñas, pero que dieron un vuelco total a la historia de la nación norteamericana.
Saludos

Sergio dijo...

Igual que ya te han comentado no entiendo no asimilo que eso haya pasado alguna vez, sin embargo así fue.

Excelente historia como siempre.

Un abrazo

Allan Alvarez dijo...

ja... conozco una historia parecida...la de una cubana que se envio en una caja hasta Bahamas...

http://www.elsalvador.com/noticias/2004/08/26/internacionales/int3.asp

http://www.elmundo.es/elmundo/2005/11/15/sociedad/1132077053.html

 
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