martes, abril 16, 2013

Discurso de Hemingway para recibir el Nobel, una joya

Para 1942, Ernest Hemingway había decidido (según sus propias palabras) renunciar al "negocio" de la escritura y no escribió nada durante cuatro años. En 1946, luego de su matrimonio con Mary y la pérdida de su hijo a los cinco meses de embarazo, cayó en una depresión profunda. Fue una década devastadora en su vida, sus amigos escritores morían uno detrás detrás de otro: en 1940 murió Scott Fitzgerald;, en 1941 fallecieron Sherwood Anderson y James Joyce, en 1946 se fue su amiga Gertrude Stein; y en en 1947 Max Perkins, quien fue durante largo tiempo su editor y amigo. Empezó a sufrir fuertes dolores de cabeza, presión arterial alta, problemas de sobrepeso y se le diagnosticó diabetes como resultado de muchos años de consumo excesivo de alcohol. Sin embargo, en enero de 1946 comenzó a escribir nuevamente, a despojarse de sus miedos, dolores y demonios con la escritura. Su catarsis no perseguía sueño alguno, peor aún un premio o reconocimiento. Sólo era un audaz periodista con sueños de escritor.

Esa valentía, osadía -y hasta sinvergüencería- de tomar una pluma y vertir sus entrañas sobre un papel, vomitar el dolor y la impresión de una guerra mundial, el orgullo y arrepentimiento de haber disparado a matar siendo tan sólo un corresponsal de guerra; ese arrojo personal y necio, es el que nos ha permitido disfrutar de su magna obra.


En 1954, cuando le comunicaron que iba a ser galardonado con el Nobel de Literatura, declaró a la prensa que Carl Sandburg, Isak Dinesen y Bernard Berenson eran mucho más dignos de semejante honor, pero que él con mucho gusto recibiría el dinero del premio. No asistió a la cena de premiación en Estocolmo, pero escribió en un trozo de papel una pequeña nota para que la leyera el Embajador de los Estados Unidos en su nombre:

"Carente de toda habilidad para pronunciar discursos y sin ningún dominio de la oratoria o la retórica, agradezco a los administradores de la generosidad de Alfred Nobel por este Premio. 
Ningún escritor que conozca a los grandes escritores que no recibieron este Premio, puede aceptarlo sin humildad. No es necesario hacer una lista de estos escritores. Todos los aquí presentes pueden hacer su propia lista de acuerdo a su conocimiento y conciencia.
Me resulta imposible pedir al Embajador de mi país que lea un discurso en el cual un escritor diga todas las cosas que están en su corazón. Las cosas que un hombre escribe pueden no ser inmediatamente captadas, y en esto algunas veces es afortunado; pero eventualmente se vuelven claras, y por estas y por el grado de alquimia que posea, perdurará o será olvidado. 
Escribir al mejor nivel, conlleva una vida solitaria. Las Organizaciones para premiar escritores mitigan la soledad del escritor, pero dudo que mejoren su escritura. Crece en estatura pública a medida que se despoja de su soledad y a menudo su trabajo se deteriora debido a que realiza su trabajo en soledad, y si es un escritor suficientemente bueno, cada día deberá enfrentarse a la eternidad o a su ausencia. 
Cada libro, para un escritor auténtico, es un nuevo comienzo donde intenta cada vez alcanzar algo que está más allá de su alcance. Siempre intenta lograr algo que nunca ha sido hecho o que otros han intentado y han fracasado. Entonces algunas veces -con gran suerte- tiene éxito. 
Cuán fácil resultaría escribir literatura si tan sólo fuera necesario escribir de otra manera lo que ya ha sido bien escrito. Debido a que hemos tenido tantos buenos escritores en el pasado es que un escritor se ve forzado a ir más allá de sus límites, allá donde nadie puede ayudarlo. 
Como escritor, he hablado demasiado. Un escritor debe escribir lo que tiene que decir y no decirlo. Nuevamente les agradezco."


Referencias:
1, 2, 3

13 comentarios:

angélica beatriz dijo...

Hola, querido Carlos!!!

Impactantes las palabras de Hemingway. Gracias por traerlas.

Un gran beso.

carlosmxax dijo...

en primer lugar que bueno leerte de nuevo, y grandes y humildes palabras de Hemingway

saludos!

zarza dijo...

excelente ... y espero que ahora no pase demasiado tiempo sin mas post.

Carlos dijo...

Cumpa, no sé si sabes y disculpa que te lo diga por aquí, pero Evan se ha ido al cielo.

El abrazo de siempre.

carlosmxax dijo...

no puedo quedar ajeno ante la noticia mencionada por Carlos, comentario anterior, quede helado primera vez que un blogero conocido se retira, buenos recuerdos de su blogs por alla lejos en el año 2006.
saludos!

nick dijo...

Hola Carlos... Tampoco yo sabía dónde escribirte para compartir la pérdida de Evan . Todavía recuerdo cuando compartían este mismo lugar y nos mezclábamos entre risas y comentarios dobles. Quería sólo mandarte un abrazo, yo estoy alejado de mi blog y raras veces paso por ahí, pero de todas maneras quería dejar unas palabras recrodando a nuestra querida amiga, melliza solitaria, que dejó este lugar en pos de otro, a nosotros desconocido.
Un abrazo.
Nick

Carlos dijo...

Carlitos y Nick, cumpas, es una noticia devastadora. Reconforta saber que Evan es recordada por gente tan grande y querida como ustedes.

Me uno a su dolor.

Carlos dijo...

Carlosmxax, gracias por el cariño, hermano chileno. Mil gracias.

Molina De Tirso dijo...

¡Todo un ejemplo de humildad!
Deberían aprender unos cuantos escritores de ahora: 1) a ser humildes 2) a no dispersarse en los fastos.

Argénida Romero dijo...

Palabras dignas de recordar.

Gracias por traerlas.

RECOMENZAR dijo...

hola

RECOMENZAR dijo...

tanto tiempo de casualidad te vuelvo a encontrar Un abrazo inmenso

Carolina Soraida Olvera dijo...

Sabía palabras un escritor debe de decir solamente los que su corazón necesita expresar, ni mas ni menos, la verborrea solo enloquece los pensamientos llegando a confundir el alma, perdiendo la verdadera esencia del escritor.
http://karoladelao.blog.com/

 
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