jueves, diciembre 12, 2013

Cuando en Boston se prohibió celebrar la navidad

Prohibir la navidad suena un poco extremo, especialmente en el hemisferio occidental, (salvo si pensamos en Cuba donde el dictador Fidel Castro la prohibió durante cuatro décadas), pero lo curioso de esta historia, es que esto sucedió en una de las Trece colonias que después de un tiempo, se convertirían en el país más poderoso del mundo, navideño y capitalista por excelencia.

Las celebraciones navideñas estuvieron prohibidas legalmente en Massachusetts durante 22 años, pero fueron necesarios muchos años más para que fueran celebradas abiertamente como un día de reunión familiar y de descanso obligatorio. De hecho, no fue hasta mediados del siglo XIX, en que la navidad se puso de moda en Boston.

Los Padres peregrinos desembarcando del Mayflower

Cuando los Padres Peregrinos y puritanos llegaron en el Mayflower huyendo de Europa en 1620 trajeron con ellos su estricto y muy frugal estilo de vida, sus creencias religiosas y su desprecio por la Navidad, a pesar de que esta ya se celebraba ampliamente en Europa como fiesta cristiana que marcaba el nacimiento de Jesucristo.

Los puritanos tenían otro punto de vista. Lo veían como un falso día de fiesta con más vinculaciones al paganismo que al cristianismo. Como cristianos piadosos y reservados, tenían una fuerte aversión a la bebida y al baile asociado con los días de asueto.



Para entender la estricta posición de los puritanos en este sentido, debemos remitirnos a su época, a lo que estaban viviendo. En primer lugar, la navidad les recordaba a la Iglesia de Inglaterra y a las costumbres del viejo mundo del cual acababan de escapar. En segundo lugar, no consideraban que la celebración fuera verdaderamente religiosa. El 25 de diciembre no fue seleccionado como fecha del nacimiento de Cristo sino hasta varios siglos después de su muerte. En tercer lugar, las festividades por lo general incluían bebida, fiestas y juegos que de azar, todas ellas, mal vistas por la secta.

Colonia de la bahía de Massachusetts, que incluía a Boston, Maine y Plymouth entre otros.

A medida que el asentamiento en la bahía de Massachusetts crecía y seguían llegando más ingleses, las tensiones también aumentaron, especialmente entre los puritanos y los presbiterianos -mayores en número- que recién llegaban. En 1659, la prohibición se hizo oficial. El Tribunal General de la Colonia prohibió la celebración de la navidad y otros días de fiesta, al mismo tiempo que prohibía los juegos de azar y otros comportamientos considerados fuera de la ley, como el de beber alcohol u holgazanear. El Tribunal dispuso una multa de cinco chelines a quienes sean encontrados festejando o celebrando la fecha de forma pagana.


"La costumbre de mantener y celebrar la navidad es una deshonra para el nombre de Cristo. ¡Cuán pocos son comparativamente los que pasan esos días de fiesta (como se les llama) de una manera santa. Pero la mayoría se consumen en competencias, en interludios, en jugar a los naipes, en orgías, en exceso de vino, en una loca alegría ... "
- Reverendo Increase Mather, 1687

La prohibición fue revocada recién en 1681 por un gobernador nombrado por Inglaterra, quien también revocó otra prohibición puritana contra las fiestas y reuniones nocturnas los días sábado. Pero, cosa rara, incluso después de levantarse la prohibición, la mayoría de los colonos aún influidos por los puritanos, se abstenían  de organizar celebraciones y reuniones.

La visión puritana de la Navidad había ganado adeptos y se arraigó culturalmente en Nueva Inglaterra y la gente prefería no celebrarlas, a pesar de ser legales. Tuvieron que pasar casi dos siglos y fue recién en 1870 cuando la Navidad se convirtió en día festivo federal bajo el mandato del presidente Ulysses Grant, cuando la visión de los puritanos ya no era tan estricta como la de sus tatarabuelos, y más que nada, cuando los americanos de fines del siglo XIX vieron en ellas muchas oportunidades comerciales, y principalmente, el respeto a las libertades individuales y de culto.

Charles Dickens

Hay que reconocer y darle su crédito al escritor Charles Dickens que con su cuento Canción de Navidad, revivió ese espíritu festivo en Inglaterra y por ende en los Estados Unidos, país el que más leía su obra. Fue publicado por primera vez en diciembre de 1843, a inicios de la época victoriana, una época llena de nostalgia por las viejas tradiciones cristianas, combinada con la introducción de nuevas costumbres, como árboles de Navidad y envíos de tarjetas deseando paz y prosperidad. Las fuentes de Dickens para escribir su novela fueron, principalmente, las humillantes experiencias de su infancia, su simpatía por los pobres, y algunos cuentos navideños y de hadas de la época.

Fuentes y referencias:
1, 2, 3, 4, 5

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2 comentarios:

Alí Reyes dijo...

Las costumbres puritanas eran muy estrictas Pero ¿Qué me dices de los actuales menonitas? Alguien dijo de ellos que "Ven pasar a la Historia sin particopar de ella"
Por cierto, los puritanos pretendieron que la ciudad enclavada en la actual isla de Manhattan fuese llamada "La Nueva Jerusalem" ¿Qué tal?

Joaquin Gutiérrez dijo...

Una y otra vez se ha demostrado: Los excesos son malos. Como decimos en México: "Ni tan. tan, ni muy, muy" y "Ni tanto que queme al santo ni poco que no le alumbre".

 
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