Mostrando las entradas con la etiqueta Guerra de Vietnam. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Guerra de Vietnam. Mostrar todas las entradas

lunes, agosto 29, 2011

Infierno en el Campus

Thammasat massacre by Neil Ulevich

Esta fotografía es muy famosa en páginas y foros de internet, pero su contexto es poco conocido. Lo que usualmente se cita es:

“El miembro de una facción política tailandesa golpea el cuerpo sin vida de un estudiante colgado fuera de la Universidad de Thammasat en Bangkok, 6 de octubre 1976. La policía irrumpió en la universidad después de que los estudiantes se atrincheraran exigiendo la expulsión de un dictador militar.”

Las circunstancias que la rodean, son un poco más complejas, pero muy interesantes y trataré de resumírselas.

Tailandia era conocida como el Reino de Siam, y adoptó la denominación de “país” durante la Segunda Guerra Mundial para convertirse en aliado del Japón. Tras la derrota de los japoneses y el fin de la guerra, inmediatamente se convirtió en aliado de los Estados Unidos. Ya pueden hacerse una idea de su monarquía.

Desde el inicio de la Guerra Fría y hasta los años 80, Tailandia siempre fue un país políticamente inestable a pesar de vivir bajo una monarquía constitucional. Durante este periodo el país sufrió muchos cambios de gobierno, y la mayoría vía golpes de estado.

A inicios de los 70 en Vietnam vencía el comunismo, en Camboya aparecían los Jemeres Rojos, y para ponerse a tono con las revoluciones vecinas, en 1973 en Tailandia fue derrocado el régimen militar del General Thanom Kittikachorn, un acérrimo anticomunista. La violenta intervención del régimen militar en las revueltas, que dejó más de 70 muertos, incitó al Rey Rama IX a retirarle su apoyo. Así, el 14 de octubre de ese año, Thanom Kittikachorn dimitió y abandonó el país.

General Thanom Kittikachorn, dictador de derecha derrocado en 1973

Para los estudiantes e intelectuales tailandeses empezó una época tranquila y podían expresarse con total libertad. Sin embargo, algunos nuevos movimientos de izquierda quisieron radicalizar sus propuestas; se sentían embriagados por la su victoria de sus vecinos vietnamitas y empezaron a manifestarse abiertamente organizando huelgas y pidiendo cambios en el sistema político. Lo que estos movimientos nunca se imaginaron, es que luego de tres años, los vientos de cambio no les eran favorables.

Los tailandeses veían con temor que los campos de exterminio en Camboya amenazaban con extenderse por el sudeste asiático. Con la retirada de las fuerzas de EE.UU. de Asia, los países de la región ahora se sentían temerosos y vulnerables de la carnicería comunista. (¿Quién entiende a las masas?)

Los Jemeres Rojos, que asesinaron a casi 3 millones de sus mismos compatriotas camboyanos

El mismo pueblo tailandés que tres años antes había apoyado a los estudiantes a derrocar al dictador de derecha Thanom Kittikachorn, ahora no apoyaba a los movimientos de izquierda. Estaban horrorizados de lo que se vivía en Camboya con el asesino Pol Pot y sus Jemeres Rojos. La gente también tenía miedo de convertir a su país en otro Vietnam.

El miedo hizo ahora que se desatara un fuerte sentimiento anti-comunista, especialmente cuando empezaron los brotes revolucionarios al sur del país. Se temían infiltraciones sediciosas desde los vecinos Vietnam y Camboya. En cada pueblo y aldea empezaron a agruparse amas de casa, obreros, estudiantes y profesionales para hacer frente a los grupos de izquierda, y ya eran frecuentes los enfrentamientos entre ambos bandos.

Los violentos Jemeres Rojos soñaban con una nobleza campesina. Por eso tenían la consigna de asesinar a la clase adinerada, a los intelectuales y líderes religiosos. En ese orden.

El gobierno mientras tanto, se encontraba debilitado debido a las luchas internas entre facciones y fue incapaz de prever las consecuencias, así como tampoco se preocupó de frenar a tiempo a los grupos beligerantes. En medio de este ambiente caldeado, el dictador depuesto tres años antes, regresó a Tailandia “para ordenarse como monje”. Con los amargos recuerdos todavía frescos en la memoria, los estudiantes estaban indignados y se congregaron masivamente desde el 2 de octubre en el campus de laUniversidad de Thammasat para expresar su rechazo. A los estudiantes no tardaron en unírseles "más de 40 sindicatos" que amenazaban con paralizar el país con una gran huelga general.

Esta manifestación fue vista por sus detractores y por la gente de derecha como sospechosa. Se dedujo automáticamente que células comunistas se habían enquistado y estaban operando entre los grupos estudiantiles. Y bueno, es que en aquella época, con aquellos vecinos y con la Guerra Fría en todo su esplendor, lo más fácil era ser tachado de "comunista" o "anti-comunista" sólo por oponerse o aceptar cualquier sistema.

La chispa que encendió la tragedia fue la quema, por parte de los estudiantes, de una efigie que representaba a un miembro de la familia real. Eso, ante los ojos del gobierno y de los grupos estudiantiles de derecha, ya había llegado demasiado lejos. Obviamente habían cometido un acto de "Lesa majestad". (No se porque esta última frase me recordó a mi país).

La madrugada del 6 de octubre de 1976, grupos de derecha, policía y fuerzas militares irrumpieron en el campus de Thammasat, participando en una orgía de sangre y atrocidades indistintamente contra los estudiantes y "acampados". La masacre dejó 46 muertos, cuyos cadáveres fueron golpeados, arrastrados y hasta mutilados. Muchos intelectuales y estudiantes inocentes tuvieron que huir y refugiarse hasta en las colinas.
En esta web tailandesa se pueden ver imágenes escalofriantes de lo que hicieron con esa pobre gente. Una salvajada.


Simplemente aterrador. Así lucía el campus luego de la masacre

La siguiente foto, al igual que la primera de este artículo, fueron captadas el mismo día de los sucesos por el fotógrafo Neil Ulevich, corresponsal de AP. Esta fue galardonada con el Premio Pulitzer de 1977.

Thailand Massacre by Neil Ulevich

Los familiares de los muertos y desaparecidos, hasta ahora se lamentan de la falta de interés y solidaridad de la gente con las víctimas del fatídico 6 de octubre de 1976, que no recibieron igual trato que los mártires que derrocaron a la dictadura tres años antes. El 6 de octubre es aún como una pesadilla que la sociedad tailandesa prefiere olvidar. El único monumento de los caídos de esa noche fatal, se encuentra en la misma Universidad de Thammasat.

Memorial a los caídos el 6 de octubre

Estos lamentables hechos se dieron porque la sociedad, el mismo planeta se encontraba polarizado entre dos sistemas enfrentados. Ver estas barbaridades ahora nos deberían avergonzar porque está demostrado que ninguno de los dos sistemas ha funcionado, sólo han servido para dividirnos y que las élites lucren. Una de dos: o la memoria humana es demasiado frágil, o aún no hemos aprendido ninguna lección.

Fuentes y referencias:
1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8

¿Fue útil o de tu agrado el artículo?

* Ahora también puedes seguirme en Twitter:

Leia Mais…

miércoles, julio 21, 2010

La masacre de Colina de la Hamburguesa

La batalla de Hamburger Hill -Colina de la Hamburguesa- fue quizá la masacre más inútil que sufrieron los estadounidenses en la Guerra de Vietnam.

Los soldados norteamericanos bautizaron como "Hamburger Hill" a un monte que en sus mapas figuraba como Colina 937, justamente porque se asemejaba a un hamburguesa. Era un pico abrupto y de bosque denso, cubierto de vegetación verde y cañas de bambú. Los vietnamitas conocían a esa montaña como Dong Ap Bia.

Colina 937, más conocida como Hamburguer Hill

El 11 de mayo de 1969 el 3er batallón de la 101ª División informó de la presencia de tropas norvietnamitas en aquella colina y el alto mando ordenó que dicha posición fuera tomada inmediatamente a "cualquier precio".

Decididos a desalojar al enemigo, los norteamericanos iniciaron un ataque aéreo con bombas de napalm y granadas sobre las posiciones del ejército norvietnamita. Fue tan intenso el bombardeo que pensaron que habían destrozado a sus enemigos y que podrían avanzar tranquilamente por las laderas de la colina. Lastimosamente se equivocaron y el 12 de mayo fueron recibidos con fuego de metralletas, granadas y minas instaladas en los árboles. Fue una verdadera carnicería y los pocos que lograron retroceder y evacuar, no podían llevarse a los heridos porque el fuego les caía por todos lados. Enseguida se pidió más apoyo aéreo y la aviación arremetió nuevamente con furia sobre las posiciones norvietnamitas durante el resto del día. La pesadilla apenas comenzaba.


Lo que no sabían los americanos era que sus enemigos habían construido muchas trincheras subterráneas, escondidas bajo la densa vegetación y las habían colocado a lo largo de todo el acceso a la colina dispuestas de tal modo que sus fuegos convergían y se cruzaban, logrando de esta forma cubrir todos los accesos.

El 13 de mayo recibieron apoyo de otra compañía, que junto a los soldados que quedaban tenían la tajante orden de llegar a la cima. Apenas pudieron avanzar unos cientos de metros, cuando otra vez fueron recibidos con cohetes y fuego de artillería, lo que les ocasionó 37 bajas.


Los altos mandos empecinados en tomar aquella montaña, enviaron dos compañías más para que tratasen de tomar la cima por separado, y nuevamente recibieron fuego norvietnamita por lo que tuvieron que retirarse precipitadamente. El 15 de mayo por la mañana llegó otra brigada americana de apoyo junto a otro regimiento aliado de Vietnam del Sur. Los comandantes obligaron a la tropa a avanzar nuevamente, pero fue una decisión equivocada, ya que la noche anterior los vietcongs habían colocado minas en todo el terreno. De todas formas los soldados no podían desobedecer las órdenes y avanzaron, pero esta fue una marcha muy lenta y con muchas bajas.

Cuando por fin pudieron divisar la cima de la colina, los pocos soldados sobrevivientes pensaron que tomándola podían asegurarse la victoria, pero ocurrió un desastre mayor. Un helicóptero cañonero norteamericano que se encontraba bombardeando posiciones enemigas, atacó por error a sus soldados que estaban distribuidos por la ladera de la Colina.


Según testimonios de los sobrevivientes, había cuerpos por todas partes y los mutilados gritaban de dolor en el suelo. Después de toda la pesadilla que habían tenido que soportar los últimos cinco días, un despistado piloto había hecho fracasar la misión. Para colmo, unas horas más tarde, hasta el propio cuartel general del batallón fue alcanzado por los cohetes del enemigo.


El 17 de mayo fue un día de descanso. Se mantuvo un bombardeo de gas lacrimógeno -36 horas- sobre las trincheras del enemigo y se suministró a la tropa chalecos antibalas superpesados. Además de ser prácticamente imposible llevarlos puestos con aquel calor infernal, habían llegado con una semana de retraso.

Prácticamente se había cumplido una semana desde que los americanos intentaron tomar la Colina, cada día habían enviado más tropas, más armamento y no habían conseguido nada. El 18 de mayo intentaron nuevamente subir las laderas, lograron atacar las posiciones norvietnamitas, y cuando estaban ya cerca de la cima se desató una repentina tormenta sobre la Colina, la visibilidad era nula, y lo peor era que otra vez estaban recibiendo apoyo aéreo, pero sin visibilidad quienes más peligro que corrían eran ellos mismos. Nuevamente ordenaron la retirada.


La insensatez y obsesión del alto mando por tomar la colina, sumada a la baja moral de la debilitada tropa, comenzó a provocar actitudes rebeldes y desobediencia entre los pocos soldados que quedaban. Dentro de ese caldeado ambiente, el 20 de mayo nuevamente se organizó un ataque combinado de los cuatro batallones para tratar de subir a la montaña. El enfrentamiento prácticamente fue hombre a hombre, de trinchera en trinchera, hasta que por fin lograron hacerse de la cima.


El costo de aquella operación fue de casi 100 soldados muertos y más de 400 heridos. Cuando la Colina 937 estuvo bajo su control, el alto mando dio una extraña orden: "Que registren y destruyan las trincheras enemigas y que luego de eso abandonen el lugar, que se retiraran..."

En un trozo de cartón, clavado a un árbol junto con un pañuelo negro de la 101ª división, un soldado desconocido dejó escrito un mensaje: "¿Todo esto valió la pena?"


La terquedad de algunos generales, que fue la causante de la masacre de "Hamburger Hill", generó un fuerte debate en la sociedad civil y logró que el Congreso de los Estados Unidos criticara fuertemente a la cúpula militar. A raíz de esta batalla cambió la estrategia de los americanos en Vietnam, ya que poco después el Presidente Richard Nixon anunció el retiro de las tropas.

Fuentes e imágenes:
1, 2, 3, 4

Leia Mais…

jueves, abril 29, 2010

The Flower Power

El Flower Power fue un movimiento hippie que nació en California en 1966 para protestar en contra de la Guerra de Vietnam. Proclamaba la no violencia y en sus manifestaciones utilizaban globos y flores de todos los colores como símbolos representativos.

El 21 de octubre de 1967 este movimiento organizó una marcha en Washington hacia el Pentágono, donde les fue impedido el paso por un contingente de 2500 soldados armados de la Guardia Nacional. Como no les dejaron pasar, los manifestantes decidieron a manera de acto simbólico colocar una flor en los cañones de los fusiles de los soldados.

Uno de estos momentos fue inmortalizado por el fotógrafo Bernie Boston del desaparecido periódico Washington Star.

The Flower Power

Curiosamente los editores del diario no la consideraron una foto relevante y la archivaron; pero Bernie sabía que era una buena imagen y la envió a varios concursos de fotografía con el nombre de "The Flower Power", donde ganó una serie de galardones y se convirtió en un ícono de la época.

La imagen muestra a un anónimo joven colocando flores en los cañones de los fusiles. Luego se supo que aquel muchacho se llamaba George Harris, un joven neoyorkino de 18 años que se encontraba de paso hacía San Francisco, y que voluntariamente se unió a la marcha. Con el tiempo Harris fundaría en California una extravagante compañía de teatro gay.

P.D. No sé a ustedes, pero a mi esta foto me recuerda uno de los mejores capítulos de los Simpsons con un Homero hippie que recibe un balazo en la cabeza :)

Fuentes: 1, 2

Leia Mais…

sábado, mayo 09, 2009

Protesta ardiente

Todos sabemos que el budismo ha sido prohibido y duramente reprimido en países donde no hay libertad de culto. Ni siquiera es necesario traer a colación las atrocidades que se cometieron en China hasta hace poco. Sin embargo, uno de los tantos "mártires" budistas que han surgido, quedó para siempre inmortalizado por el lente del fotógrafo Malcolm Browne que trabajaba cubriendo la Guerra de Vietnam.

Durante la mañana del 11 de junio de 1963, Malcolm se acercó a un céntrico boulevard en el centro de la ciudad vietnamita de Huê -ahora Saigón-. En este sitio se encontró con una protesta muy singular que le cambiaría la vida.
Ese día, un monje budista bonzo protestó inmolándose hasta morir como rechazo a la opresión que el gobierno de Ngo Dinh Diem ejercía sobre la religión budista en aquel país.

Thich Quang Duc, un budista de 67 años, llegó acompañado de dos monjes en su Austin celeste a la intersección de esas dos calles céntricas de Saigón. El monje salió del vehículo y asumió la posición tradicional del loto con una caja de fósforos en una mano mientras sus acompañantes le rociaban gasolina.
La chispa provocada por los dedos del budista dio paso a una enorme llama que lo consumió ante la mirada atónita de los testigos y la cámara de Malcolm. Sin embargo, ni el fotógrafo, ni la muchedumbre trataron de apagar el fuego, quedaron paralizados ante el pacífico monje que no movió ningún músculo de su cuerpo mientras el infierno lo devoraba.


David Halberstam, reportero del NY Times que también cubría la Guerra de Vietnam, y que casualmente fue testigo de esta inmolación, escribió sobre este suceso:

“Las llamas estaban surgiendo de un ser humano; su cuerpo fue marchitándose lentamente, su cabeza se ennegrecía. En el aire había un olor a carne humana quemada; el hombre se quemó sorpresivamente rápido.
Detrás de mí pude escuchar el sollozo de los vietnamitas. Estaba demasiado sorprendido para llorar, demasiado confundido para tomar notas o hacer preguntas, desconcertado inclusive para pensar... Mientras se quemaba, él nunca movió un músculo, nunca pronunció un sonido, su calma exterior contrastaba con la gente que se lamentaba alrededor suyo…”

Thich Quang Duc se había preparado varias semanas para su inmolación y había explicado su motivación en cartas dirigidas a los miembros de su comunidad budista así como al gobierno de Vietnam del Sur semanas antes del suceso. En estas cartas, expresó su deseo de atraer la atención contra la política represiva del régimen católico de Diem.


Antes del suceso, los budistas vietnamitas habían hecho una serie de peticiones al régimen de Diem: Levantar su prohibición de exhibir la bandera budista tradicional; garantizar al budismo los mismos derechos que al catolicismo; parar las detenciones de budistas; dar a los monjes y a las monjas budistas el derecho de practicar su religión por separado y pagar indemnizaciones a las familias de las víctimas castigando a los responsables de las muertes de budistas.
Al no ser consideradas estas peticiones por el régimen, Thich Quang Duc llevó a cabo su inmolación.

Tras su muerte, sus restos calcinados fueron incinerados como es costumbre en la religión budista, pero extrañamente, durante el proceso de cremación su corazón se mantuvo intacto, por lo que, el monje fue considerado como santo y su corazón fue puesto bajo cuidado del Banco de Reserva de Vietnam como reliquia.

Corazón intacto de Thich Quang Duc

Auto del monje en el cual se evidencian los daños causados por el fuego

A inicios de 1964, Malcolm ganó el Premio Pulitzer a la mejor fotografía periodística del año. No obstante, a pesar del esperado éxito obtenido, este fotógrafo no pudo ocultar su arrepentimiento al no haber hecho nada por el ensimismado monje.

* Curiosidad:

El grupo Rage against the machine tiene la famosa foto en la portada de su primer album, 1992.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

Leia Mais…

lunes, marzo 23, 2009

La niña de Vietnam

La fotografía de una niña corriendo desnuda por la carretera, con su piel ardiendo a causa del napalm, cambió la forma en la que el mundo contemplaba la Guerra de Vietnam y, de hecho, todas las guerras. Esa fotografía recorrió el mundo y luego ganó el premio Pulitzer. La niña que aparece en la foto es Kim Phuc.

* El napalm es un combustible que produce una combustión más duradera que la de la gasolina simple. Esta característica ha hecho que sea utilizado por algunos ejércitos en varias guerras.

La desgarradora foto que ganó el Premio Pulitzer en 1972

"El 8 de junio de 1972, un avión norteamericano bombardeó con napalm la población de Trang Bang. Allí se encontraba Kim Phuc con su familia. Con su ropa en llamas, la niña de nueve años corrió fuera de la población. En ese momento, cuando sus ropas ya habían sido consumidas, el fotógrafo Nic Ut registró la famosa imagen."

Kim Phuc nació en 1963 y se crió en la aldea de Trang Bang, situada a 30 minutos al norte de Saigón. El 8 de junio de 1972, los militares estadounidenses coordinaron un bombardeo con napalm a la zona en la cual vivía la niña. Kim, de apenas nueve años de edad, escapó del templo en el que se había refugiado junto con su familia. Dos de sus primos pequeños no sobrevivieron al ataque y ella sufrió quemaduras muy graves.

Impresionante imagen desde otro ángulo

Nick Ut, un fotógrafo de prensa que se encontraba allí casualmente cubriendo el ataque, tomó la fotografía de la niña mientras corría. Conmovido por su dolor, la llevó enseguida al hospital más cercano donde le hicieron las primeras curaciones. Poco tiempo después, y debido a la gravedad de sus quemaduras, tuvo que ser trasladada al Hospital Barsky, el hospital estadounidense de Saigón, donde fue admitida y pasó 14 meses recuperándose. La fotografía de Kim tomada por Nick Ut sigue siendo una de las imágenes más conmovedoras de la guerra de Vietnam.

Soldados norteamericanos brindándole primeros auxilios

Nadie esperaba que la frágil niña sobreviviese. Tenía quemaduras de tercer grado que cubrían más de la mitad de su cuerpo y fueron necesarias 17 operaciones de injertos de piel. A los dos años, contra todo pronóstico y con la ayuda de los médicos que se dedicaron a su cuidado, fue capaz de volver a su aldea. Así, de esta forma, ella y su familia soñaban con reconstruir sus vidas.

Lastimosamene el gobierno comunista la encontró y la utilizó impunemente sometiéndola a interminables entrevistas. Funcionarios del régimen la llevaron a la ciudad de Ho Chi Minh para que apareciese en películas propagandísticas y fue obligada a dejar la escuela y volver a su provincia en la que, como "símbolo nacional de la guerra", estaba sometida a una supervisión cotidiana del gobierno y su política.

-“Diez años más tarde, en 1982, tuve que sufrir otra prueba muy dura en mi vida. Yo había ingresado ya en la facultad de medicina de Saigón, pero por desgracia los agentes del gobierno se enteraron un día de que yo era la niñita de la foto y vinieron a buscarme para hacerme trabajar con ellos y utilizarme como símbolo. Yo no quería y les supliqué: “¡Déjenme estudiar! Es lo único que deseo”.
Entonces, me prohibieron inmediatamente que siguiera estudiando. Fue atroz. No lograba entender por qué el destino se encarnizaba conmigo y no podía seguir estudiando como mis amigos. Tenía la impresión de haber sido siempre una víctima. A mis 19 años había perdido toda esperanza y sólo deseaba morir.”

En 1986 Kim aprovechó una oportunidad de viajar para estudiar en Cuba, pero allí también interrumpió sus estudios. Tuvo varios problemas de salud, incluyendo diabetes, la cual empañó su visión.

Durante su estancia en Cuba conoció a Bui Huy Toan, otro estudiante vietnamita. Se casaron en 1992 y pasaron su luna de miel en Moscú. En su vuelo de vuelta a Cuba, la pareja desertó cuando su avión aterrizó en Gander -Terranova- para abastecerse de combustible. Con la ayuda de algunos cuáqueros, se establecieron en Canadá, donde su esposo, especialista en computadoras, pudo conseguir un empleo como ayudante de enfermería en un hospital.

Kim con su hijo en brazos, muestra las secuelas del napalm en su espalda

En 1996, el Vietnam Veterans Memorial invitó a Kim a las ceremonias del Día de los Veteranos que conmemoran anualmente en Washington. Allí Kim se dirigió a miles de veteranos de la Guerra de Vietnam. Les habló de sus experiencias tras el ataque con napalm a su aldea y de cómo había, por fin, encontrado la felicidad y la libertad tras años de dolor y sufrimiento. también habló acerca de la paz y del perdón.

Públicamente manifestó su perdón al piloto que erróneamente había vaciado las bombas sobre su aldea. Poco después el piloto se levantó y le dijo: “Es como una carga muy pesada que has quitado sobre mis hombros”. Kim y el piloto se abrazaron emocionados.

Hoy en día Kim Phuc, la niña de la fotografía está casada y con 2 hijos y reside en Canadá. Preside la 'Fundación Kim Phuc', dedicada a ayudar a los niños víctimas de la guerra y fue nombrada embajadora para la UNESCO.

Kim en la actualidad, en su Fundación

Realmente un final felíz para alguien que vivió en carne propia los horrores de la guerra, muerte de seres queridos, secuelas en su salud y que nos entrega el ejemplo de que el verdadero perdón si existe, que perdonar y olvidar es posible.

Leia Mais…
 
Ir Arriba